Mara Velasco regresa a San Miguel con un plan sencillo: vender la casa de sus padres y largarse sin mirar atrás. Fácil. Pero el destino, ese guionista adicto al drama, tiene otros planes. Porque ahí está Lucía Ferrer: vecina, musa involuntaria y autora de sus insomnios. Y también está su caprichosa hija, dispuesta a complicarlo todo. Entre lo que fue, lo que pudo ser, y lo que nunca debió pasar, Mara tendrá que tomar una decisión, porque irse ya no parece tan fácil, ni quedarse tan estúpido.
Ya enviaste tu reseña para este libro. ¡Gracias!
Deja tu reseña
Aún no hay reseñas. ¡Sé el primero!